Te quedan pocos días en Bali y todavía no sabes dónde continuar el viaje. Es una situación bastante habitual: empiezas pensando que ya lo decidirás más adelante y, cuando miras el calendario, descubres que tienes que escoger un vuelo. Singapur, Kuala Lumpur y Bangkok aparecen una y otra vez en los buscadores. Las tres son buenas opciones, pero no sirven para el mismo tipo de viaje.
Antes de reservar, nosotros pensaríamos en algo más que el precio. ¿Quieres descansar un par de noches en una ciudad fácil de recorrer? ¿Te apetece seguir viajando por tierra? ¿O estás buscando una nueva base desde la que moverte por varios países?
Primero, revisa desde dónde sales en Bali
El aeropuerto principal de Bali es Ngurah Rai, identificado como Denpasar (DPS). Está en el sur de la isla. Si duermes en Ubud, Amed o algún lugar alejado de la zona turística del sur, tendrás que calcular también el desplazamiento hasta el aeropuerto. El tráfico puede ser lento y un vuelo baratísimo a primera hora no siempre resulta tan atractivo cuando tienes que salir del hotel de madrugada.
Comprueba el equipaje incluido antes de pagar. En algunas compañías de bajo coste, añadir una maleta cambia bastante el precio. También miraríamos a qué aeropuerto llegamos, sobre todo si después tenemos previsto tomar otro avión.
Singapur: una parada cómoda y diferente
Después de las playas y los pueblos de Bali, Singapur puede sentirse como otro mundo. El transporte público funciona muy bien, resulta sencillo desplazarse en metro y hay barrios que merecen la pena incluso en una visita corta.
Nosotros pasaríamos un par de noches, exploraríamos algún mercado gastronómico y reservaríamos tiempo para pasear por Marina Bay o Chinatown. No hace falta organizar una lista interminable de atracciones para disfrutar de la ciudad.
Los vuelos desde Bali suelen llegar al aeropuerto de Changi (SIN). Desde allí puedes continuar hacia la ciudad utilizando transporte público, según el horario de llegada. El alojamiento acostumbra a ser una partida importante del presupuesto, así que conviene comparar el coste total antes de decidir.
Singapur encaja si quieres una escala urbana relativamente sencilla o si después necesitas un aeropuerto con muchas conexiones. No es la mejor opción si tu objetivo principal es gastar lo mínimo durante varios días.
Kuala Lumpur: buena comida y libertad para seguir explorando
Kuala Lumpur tiene una energía distinta. Puedes combinar grandes edificios, barrios llenos de restaurantes y excursiones sin necesidad de cambiar de país al día siguiente. Para nosotros, una de sus ventajas es que permite continuar la ruta por Malasia con bastante flexibilidad.
El aeropuerto internacional utiliza el código KUL y está lejos del centro, así que no olvides sumar el transporte hasta tu alojamiento. Si vas a quedarte varias noches, buscar un hotel cerca de una estación de tren urbano puede facilitar mucho las cosas.
Después de conocer Kuala Lumpur, puedes investigar la ruta hacia Penang o decidirte por otra zona del país. Es una buena opción si prefieres que el siguiente vuelo no marque inmediatamente todas tus vacaciones.
Con las tarifas aéreas, haríamos exactamente lo mismo que en Singapur: comparar el precio final con equipaje. Un billete que parece barato puede dejar de serlo cuando añades los extras necesarios.
Bangkok: para quienes quieren seguir moviéndose
Bangkok puede resultar caótica al llegar, pero tiene muchísimo que ofrecer. Puedes pasar días enteros descubriendo mercados, restaurantes y barrios muy diferentes. Y si quieres viajar después hacia el norte de Tailandia o continuar por el sudeste asiático continental, puede ser un punto de partida interesante.
Hay una advertencia práctica que merece la pena repetir: Bangkok tiene dos grandes aeropuertos. Suvarnabhumi se identifica como BKK y Don Mueang como DMK. No están en el mismo recinto. Si compras vuelos independientes, comprueba que no tengas que cruzar la ciudad para hacer una conexión.
Nosotros no planearíamos demasiadas actividades para la noche de llegada. Entre el vuelo, el equipaje y el tráfico, puedes terminar bastante cansado. Un primer día tranquilo hace que el resto de la estancia sea mucho más agradable.
¿Cuál elegiríamos?
Elegiríamos Singapur para una visita corta, organizada y con buenas conexiones. Kuala Lumpur si queremos conocer Malasia con calma. Bangkok si nos apetece empezar otra etapa de viaje, quizá hacia Tailandia, Vietnam o Camboya.
Pero ninguna de esas recomendaciones vale de mucho sin mirar los horarios. Un vuelo algo más caro, con una llegada cómoda, puede compensar frente a otro que obliga a pagar una noche extra o pasar horas esperando.
Tampoco conviene confundir un vuelo dentro de Indonesia con una salida internacional. Ir de Bali a Yakarta es viajar dentro del mismo país. Si necesitas documentar una salida de Indonesia, comprueba que el itinerario corresponda realmente a otro país.
Cuando se admite una reserva temporal para documentar una ruta prevista, Avionward puede preparar un itinerario real con datos del pasajero, fecha y localizador. No es un billete emitido y no sirve para embarcar. La aerolínea y el número de vuelo concretos no están garantizados; para viajar necesitarás comprar el billete correspondiente. Puedes consultar más información en la guía de Indonesia.
Antes de despedirte de Bali
Mira los horarios con calma, calcula el traslado hasta DPS y decide qué te apetece hacer durante los días posteriores. No hace falta elegir la ciudad con más fotografías bonitas. El mejor siguiente destino es el que encaja con el viaje que quieres vivir.
